lunes, 25 de mayo de 2015

Después de ver mi rostro
empapado en el jolgorio de los últimos días,

después de sumar uno más uno

o de dividirme yo mismo
en la tímida desazón
de existir para alguien,

después de llorar mucho, de besar poco,
de matar a Dios, de buscar en la agenda telefónica;

después de ver en el telediario
"Bin Laden ha muerto",

de pasar días atento a
cómo vuela una mosca...

siento que sangro
hacia el horizonte,

siento mi piel
hacia dentro.

Quintí Casals

jueves, 21 de mayo de 2015

Elásticos paisajes

Me ha tocado vivir fuera de los límites,
soy un acento entre dos palabras,
soy la hoja que cae del árbol.

La muerte asoma en el tiempo que no mira;
una vida de nada, una vida de agua.

"Ya vendrán tiempos mejores"
dicen los tontos.

"Ya me encontraré"
dicen los supervivientes.

Quintí Casals

domingo, 17 de mayo de 2015

Búscame dónde el mar no nos pueda ahogar,
dónde el cielo permanezca cerrado.

Búscame en el vendaval del año que no crece,
en la soledad del átomo que titela triste.

Apriétame fuerte dentro del puño,
siénteme como si fuera real.

¿Qué hora será en nuestro corazón?

Quintí Casals

miércoles, 13 de mayo de 2015

Las entrañas del espejo

Si supiera hasta dónde los dioses pueden ver,
sabría al menos hasta dónde yo puedo saber.

Siento mis dedos desprenderse del cuerpo;
soy un muñón en las ascuas del conocimiento.

Quintí Casals

martes, 28 de abril de 2015

La eterna lucha

¿Qué será este brazo tan largo, estas manos tan raídas,
qué son estos dedos, esta agua, este basto cielo; qué serán?

Difuminado yo en el aura intemporal
del alma que se ensancha

siento caminar entre sombras
que me encogen.

Quinti Casals

jueves, 23 de abril de 2015

Se quema el mundo en el infierno de la mentira
y las personas creen saber por dónde andan
mientras yo, difuso en el etéreo placer de la ignorancia,
me quemo en el fuego de la destrucción
supina.

Quisiera ser ceniza, tirado en el cenicero de las horas,
quisiera irme como quién no nace,
quisiera irme como la música que no se escucha.

Quintí Casals

jueves, 16 de abril de 2015

Ser/Estar

Explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome.

Alejandra Pizarnik

¿Hasta que punto puedo decir que me aprieta el alma,
que me incita, que me cubre, que me hidrata
cuando me impregna de los resquicios y los muros
del ser y el estar.

Hasta dónde puedo correr, hasta dónde puedo mirar,
si no poseo yo piernas u ojos sinceros.

Hasta que enmienda puedo saber que el agua
corre en buena dirección si nunca estudié yo
la caligrafía caprichosa de los dioses.

Hasta que astilla llega la belleza,
hasta que escarabajo fluctúan los ecosistemas?

¿Pudriéndome en el pérfido suicidio del tiempo...
hasta dónde puede temblar el mundo,
hasta cuánto puede volar el silencio?

Siento, oigo, respiro, hablo
sin fin alguno.

Mis entrañas se remueven entre las paredes del destino.
¿Hasta que punto puedo llegar hasta mis manos?

Quintí Casals