viernes, 27 de junio de 2014

Sensaciones

Perderse
entre las líneas de un parking;
el horizonte siempre fue una
pequeña y rasa falla

mear
y dejar limpia la taza;
la seguridad es importante

ponerse un pijama

abrir la ventana

sentarse en el césped

comer unos burritos

ver llorar a una madre

substituir un gran cargo

hacer un discurso

aplaudir

beber agua,
coca-cola,
cerveza

hablar

amar

masturbarse

memorizar una identidad
y actuar

hacer ecuaciones lógicas

jugar al fútbol
o jugar a los sonetos
sobre la luna y su esfera

encontrar un sitio

desarrollarse

coger el móvil

dejar una llamada perdida

leerse algo

escribirse algo

soñar

establecer y enemistar
personas

subrayar con permanente

recortar con tijeras

ponerse chaqueta de cuero los sábados
y salir a bailar

pero, llegada la ruinosa
y desdichada la noche,
volcarse a la cama
esperando el mañana,

verse en el espejo
la cara

sentir el milagro
en la piel
fluctuar.

Quintí Casals

jueves, 26 de junio de 2014

Náufrago

Cada elección supone un rechazo,
cada apuesta asesina las otras apuestas.
Conforme crecemos, elegimos, preferimos...
mientras las placas tectónicas se moldean a su ritmo.
Apostamos o miramos el pronóstico del partido.
Escuchamos a Louis Amstrong, Nirvana, Snoop Doggy
Dog. Letras, ciencias, matemáticas o faenas físicas...
optamos por un camino y creemos creer que hay un futuro
intacto envuelto el cuenco de nuestras manos.
Hay quién se enrolla en papel de plata, hay quién
se hace actriz porno y disfruta los bukkakes en su cara.
Conforme la música avanza y el tímpano se sumerge
en el movimiento de las olas, uno se deja muchas cosas
por hacer, uno se deja, también, muchas cosas por
descartar. Y -ya se sabe- cuando el limón se pudre, verde,
o cuando la oscuridad asalta las casas recubriendo techos,
persianas y paredes... aunque pese, toca esperar; mirar,
palpar, escuchar, saborear y detenerse sobre la creación;
poco a poco, prestarse a escalar el destino chirriante de las horas.

Ayer era miércoles, hoy jueves... hace milenios escogimos el cielo
y la tierra, regalos que, por su delgadez, nunca llegamos a comprender.
Es triste... las palabras nos ayunan, el tiempo nos divierte, ambos penetran
nuestras carnes y nos desmiden la sangre en ecuaciones científicas.
Como una bomba blanca, nuestros ojos se inundan de percepciones
y elegimos y elegimos y elegimos, aparentemente,
un torrente por dónde llevar nuestro caudal.
Al final, llegada la desmentida muerte,
todos creemos haber escogido un modo cuál
organizarnos, todos creemos haber escogido
quiénes somos, quiénes hemos
sido...

¿Aunque uno debe preguntarse si es
eso cierto; si uno no ha pasado muchas
veces de largo desafinando las galaxias
y los astros o si uno no ha sido un pobre
náufrago tirando continuamente,
al mar de la vida, mensajes de
auxilio
en una botella?

Quintí Casals

miércoles, 25 de junio de 2014

Náufrago

Todas las noches soy un náufrago.
Todas las noches acaba un viejo
día; la oscuridad asalta mi casa
recubriendo paredes, techos y
persianas y, como el padre que
fuma afuera de una sala de partos,
me tumbo en mi cama
para, simplemente, esperar
a mañana.

Todos las noches pasa igual.
Lanzo una botella con un
mensaje S.O.S al mar...

pero las paso solo,

pero nadie viene
a rescatarme.

Quintí Casals

Imitación

Y los gorriones, que son
la calderilla del cielo.

Miguel D'Ors

¿Y qué deben pensar los
pájaros que sobrevuelan los
aeropuertos viendo
los aviones pasar

y qué deben pensar los perros
que observan un solar
en construcción

o los almendros que
avistan las flores de plástico

o las moscas que
se derriten en la basura?

¿Qué deben pensar
los niños que, agazapados,
cuentan los segundos del juego
del escondite y escuchan a los mayores,
al fondo de la sala,
discutir en la mesa por quién votar

o los Dioses que presuntamente
nos engendraron, qué deben
pensar...

que somos un "made in china"
en una chaqueta de diamantes;
que somos una burda y mísera
imitación

de la naturaleza?

Quintí Casals

lunes, 23 de junio de 2014

Charleston

Ayer pasé la noche
junto a una amiga
y no pasó nada
y nos quedamos
quietos. Tanto el uno
como el otro quería
abalanzarse sobre el
uno y el otro y el otro
y el uno; pero no, no pasó
nada. Tan sólo susurros,
magia, miradas, bajo la presencia
inútil del aire acondicionado.
Fue bonito... y pensar que yo
quería morderla en el cuello

como un
vampiro...

Quintí Casals

domingo, 22 de junio de 2014

Inventario

mis plantas comienzan donde acaban las del otro,
mi cuerpo comienza donde acabo yo.

Óscar García Sierra

¿En realidad por qué enojarse,
por qué solicitar ser feliz en la
sala del psicólogo o reclamar
habitar, en los días de encrucijada,
la calle paraíso; en realidad qué da
más intentar escapar del tiempo,
cruzar la Madrid del terciopelo
o debatirse entre el amor
o la sombra? ¿Realmente qué
coño importa que sea miércoles o
jueves, que me ofrezcan margaritas
o lavandas? ¿Si la música continua
sonando en el salón, si las manchas
sólo las madres las quitan, si los
hombres necesitamos a la vez
protección y autonomía, quién
puede decir que nos convenga
vivir, quién se atreve a afirmar
no haber llorado nunca? ¿Por qué
pasar toda la noche junto a la ausencia
o dibujar un autorretrato, por qué limitar
las fronteras de la lluvia o vaciar el vaso?
Mirar la Formula 1, crear una cuenta corriente,
comer un ajo crudo antes de la comida...
¿Por qué llenar el vacío, por qué hacer
germinar flores el desierto de la memoria?
¿Si tan sólo soy yo un saco de piel
relleno de órganos e ideas, en realidad
qué importa que la esperanza nos
muerda -recia- si la enfadas, que
nos falte aquella palabra que
que nos barnice, eternos?
¿Si la suerte es una moneda
echada al aire cómo osar buscar
decidir? ¿En realidad por qué no
intentar ser plantas, por qué empeñarse
tanto en definir el ruido y el
sabor de la nada?
¿En realidad,

qué somos?

Quintí Casals

sábado, 21 de junio de 2014