sábado, 26 de octubre de 2013

Peter Pan (Conversaciones con Mika)

Las auroras boreales pintan el cielo hasta que se van.
Una flor se cuece para ser ceniza en el horno que es la tierra fértil.
Los granitos de la cara de un pubescente nacen, crecen y revientan.
Las horas pasan, la historia pasa, el presente es creciente.
Los corazones se enamoran una vez pero es difícil volverlos a engañar.
El melocotón un día se emancipa de la rama.
La lluvia cae de una nube pequeña, navega por un río y desemboca al océano.
Los humanos recorren la parábola que va de de preocuparse por la revolución a preocuparse por el lavavajillas.
Un insecto deja su cáscara terrestre para volar dos días.
Los niños pronto son adolescentes. Los niños pronto están tristes.

Todo madura, dicen, todo madura;
pero tú no, tú tendrás el placer de morir niña.

Te han brindado el final más inocente, más apacible.

Padecerás la degradación de tu alegría,
la erosión de tus órganos y la bienvenida a la vejez.

Pasarás mil y un percances, mil y una elegías;
pero tu vida se jubilará antes de conocer nada.

Tú tendrás el placer de desaparecer entre las plácidas olas de la ignorancia.
Te extinguirás prematura. Te apagarás con la paz entre labio y labio.

Tú sabiduría morirá virgen.
Tu sabiduría tendrá la suerte de morir sin que le hayan presentado al mundo.

Quintí Casals

jueves, 24 de octubre de 2013

Solteros

Queridos integrantes de esta tierra,
guardemos un minuto de silencio
por aquellos corazones de cartón
que nunca encontraron en vida

ni el más remoto jirón de amor.

Por las cenas sonámbulas frente al televisor.
Por las noches inmóviles sin discutir palabras u orgasmos.
Por la cama individual. Por el armario individual.
Por la búsqueda agobiada de algo escapado.
Por los yorkshires comprados que se acurrucan a sus pies.
Por la muerte más esperada y más placentera.

¡Qué canalla puede llegar a ser la vida!
¿A quién se le ocurre despojar el único aliento vital?

Queridos integrantes de esta tierra,
guardemos un minuto de silencio
por aquellos seres solos en el espejo,
solos en el coche, solos en el tedio.

Queridos integrantes de esta tierra,
guardemos un minuto de silencio
por aquellos seres que claudicaron
para guardar una vida de silencio.

Quintí Casals

lunes, 21 de octubre de 2013

Autocracia

Cuando
un rayo de amor
entra por la ventana de tu sombra,

la luna de cualquiera
procura guardar miedo

a convertirse en siamés;

no al nacer,
no al morir,

sino al besar.

Tocar ciertos labios imantados
y quedar pegado y petrificado
amando para siempre.

Vender tu alma al ángel de las etapas buenas
y al diablo de las etapas malas.

Asumir la tiranía de lo ineluctable e innegociable.
Bailar en medio del incendio forestal que extingue el bosque.
Levantar un mundo nuevo con ladrillos de reacciones biológicas.

Sorber cada uno toda
la vida vuluptuosa
que necesita del otro.

Ser feliz tomando café,
comprando el periódico en el kiosko
o, incluso, en el espacio embuchado del ascensor

unos días.

Romper el alma a puñetazos,
encerrarse en el mar lagrimal
o, incluso, batir las alas para irse lejos

otros días.

El amor le enseña a uno
a ser domado por la hermosura de lo cotidiano.

El amor le enseña a uno
a ser el pastor que envenena a su oveja más fiel.

El amor es un día entero:
un alba y un ocaso,

pero es un día
dónde te atreves a pronunciar libre
y en paz.

Es un día de excedentes paradisíacos
dónde el frío agita el mal, (como en cualquier sitio)
pero merece la pena

y piensas
y piensas
entre nubes risueñas
a la vez que melancólicas

que
la libertad
sólo puede existir
en la dictadura de su amor.

Quintí Casals

Amor a primera vista

Las manos lascivas
manosean las capas de amor
que hay antes del magma
que es el corazón.

La atracción siempre es pistoletazo de salida.

¿Existe de veras el amor a primera vista?
Existe erección, ebullición o tembleque
a primera vista, pero no amor.

Un te quiero es una promesa demasiado densa.
Un amor es demasiado extenso
como para otearse a primera vista.

Dos idiotas se encuentran varias veces
por vida y siempre pasa lo mismo.

Vibra el mundo. Aúllan los terremotos.
Las carnes recitan química en su interior.

Los protagonistas se miran
y se fundan pequeños episodios de una historia nueva.
Se agradan hechizándose. Sonríen sus esperanzas.

Transcurren ambos
el uno por dentro del otro

y finalmente algún día
se atreven a enamorarse.

Quintí Casals

jueves, 17 de octubre de 2013

Jerarquía (Conversaciones con Mika)

¡Cállate! ¡Baja de ahí! ¡Ven!
¡Siéntate! ¡Para! ¡Sht!

Tu vida es un baile al son de las órdenes.
Tu vida es una rotonda dónde giras entorno a mí.

Yo estoy arriba y tú estás abajo;
tu vida está ceñida a cómo yo quiero que sea.

Yo decido cuando y cuánto comes.
Yo decido cuando y cuánto es tu tiempo de ocio.

Si no obedeces, Yo te castigo.
Si obedeces, Yo te doy un premio.

Yo decido hasta dónde darte libertad de expresión.
Yo decido hasta dónde creo que puedes saber.

Si me me va todo bien, Yo te concederé un collar nuevo.
Si me va todo bien, Yo te haré una casita mejor.

Yo decido si verás o no verás el mar algún día.
Yo decido si hoy comerás pienso o carne.

Si me apetece, Yo te dejaré ir por toda la casa.
Si me apetece, Yo decidiré cuánto bonita es tu vida.

Yo decido. Yo decido. Yo decido.
Tú toleras. Tú toleras. Tú toleras.

Tú eres el individuo. Yo soy el sistema.

Eres libre
hasta dónde llegue mi correa.

Quintí Casals

miércoles, 16 de octubre de 2013

Volver a volver a volver

Vuelvo a llegar a casa
pegando portazos,
llorando onomatopeyas rotas,
buscando amor de madre.

Hoy fue un día peor que ayer;
y así lleva toda mi eternidad
desde los 13 años.

Estoy harto
de mis amigos,
de mis musas,
de mis náuseas.

¡Maldita sea! Me equivoqué de mundo.
Yo no soy como este surtido de hombres
cerrados al vacío que pueblan las ciudades y los campos.

Anhelaría tener su sangre fría.
Anhelaría ser un pez de memoria transitoria.
Anhelaría cualquier tipo de anhelo cegador.

Ando por arenas movedizas de preguntas solitarias.
Ando por canciones de miércoles-noche.
Ando por manos de socorro escurridizo.

Mi vida es un tobogán
hacia la muerte

y parece que nadie quiera salvarme.

Quintí Casals

El humano

El agua dio a lugar a los primeros microorganismos
y hoy en día hidrata las sangres del mundo.

Los pájaros desparasitan
las espaldas de los elefantes.

Los animales se alimentan y se ayudan
unos a otros entre ecosistemas.

La lozana vegetación regala burbujas de oxígeno.

Todos saben qué deben hacer.
Todos saben cuál es su cargo congénito.

¿Cuál será la función del humano en este mundo?

Los agujeros negros, la energía nuclear, el calentamiento global,
el consumismo masivo, la avanzada tecnología militar...
contestan.

La conclusión a nuestra compleja inteligencia
en un mundo sencillo
es la autodestrucción.

Somos la bestia antinatural enviada para el exterminio:
nuestra función es acabar con el planeta.

Tenemos los dotes para el apocalipsis:
la ferocidad egoísta y un engranaje neuronal superior
a todo lo que nos rodea.

El humano es el asesino a sueldo que envió Jesucristo.
El humano es la undécima plaga bíblica enviada por Dios.

El humano es la epidemia terrenal
que poco a poco acaba
con lo que queda de vida.

Quintí Casals