jueves, 10 de julio de 2014

Caos

La sangre de Jesús
estaba alcoholizada
y lo sabéis.

Al igual que sabéis
que cuando el sol abrasa la mirada
bueno es calzarse unas gafas de sol.

Yo, en cambio, no sé nada.
Mis peluches están rotos.
Lo que yo era se desvanece.

Mi ex ahora lame coños,
en África los sábados trabajan,
las petunias del Jardiland apestan a mofeta.

No sé nada.
No entiendo nada.

Cada día es mayor el cambio climático en mi cuerpo;
ya no existen las 4 estaciones, se degradan hacia el blanco.

"¡Basta!"

Mensaje enviado,
recibido: dos tics.

Nadie contesta.

No entiendo nada.
No sé nada.

Mi barba crece
muy rápidamente,

las patatas fritas
están muy buenas,

el momento
parece ser

una ruina
desalojada.

Quintí Casals

lunes, 7 de julio de 2014

Fuego

El corazón. Yo lo usaba en los ojos.

Gilberto Owen

Pronto todo será nada.
La vida y su blablabla,
la muerte y su sondeo.

El fin de la historia ha llegado.

Siento que no encajo
en la magia del contacto.

Siento que soy agua
fluyendo
en el fuego.

Ya no sé si mi corazón
es de plástico o metal.

Siento el hielo en mis manos
deshaciéndose

al ver pasar los días
perdido en la distancia
            del firmamento.

Soy una escopeta de amor
en un mundo violento

y el saber un gallo con embarazo psicológico,
inflado,
incapaz de parir una verdad.

Sólo veo horror
pintado de rosa.

Sólo encuentro pureza
en las miradas de los enamorados.

Hay un cadáver abierto en el prado,
de su interior brotan flores
y estrellas.

Malparados transeúntes del cielo,
siempre andamos pintando
paredes e identidades

para que no se vean
los cimientos
de nuestras almas.

No hay nada como la bravura del fuego.

Quintí Casals

domingo, 6 de julio de 2014

Entrada y salida (de emergencia)

La belleza es inútil desde lejos.

Josep M. Rodríguez

I (Entrada)

Todo pasado ha pasado,
hora de entrar.

Hace tiempo que andamos perdidos.

En la tele ponen en todos
los canales la misma mierda,

los árboles crecen
alineados
sobre el cemento.

¿Qué pensarán de nosotros los perros?

II (Salida)

Ahora es ahora,
siempre.

Las nubes separan
distancia y mano;
no hay otra salida.

No sé que pensar,
hace mucho tiempo
que soy un párking vacío,

sin eco.

Huelo las rosas
y me pican los mosquitos;
el mundo es cruel, lo dicen las novelas
y las cartas de amor no contestadas.

No hay otra salida.

¿Un ciclista de pelotón
a qué aspira?

Quintí Casals

jueves, 3 de julio de 2014

Ascuas

Todas las ciudades se recubren
de un humo espeso, fehaciente,
vaporoso que ronronea las calles
y los niños, que distribuye los sentidos
y las metas.

La vida es una rotonda
dónde los coches giran y giran
pero no hay otra salida
que el accidente.

Nadie sabe
la diferencia entre muerto y desocupado,
ni siquiera los soles que salen de las montañas.

La fortuna es un camión,
pesado.

Las gentes son una mosca
que viene y se va.

Lloran los querubines.

Hay una pareja abrazada
en el suelo de una Caixa.

La avenida principal
de mi ciudad, precisamente
es una alcantarilla.

El destino es un cristal
lejano.

No hay más remedio
que saber amar
o guerrear

y barrer el sudor
que embala la frente

y descubrir el laurel
que todos llevamos

dentro.

Quintí Casals

Pensar

Recuerdo que cuando estaba en el instituto entró una ráfaga de viento y me quedé envuelto en la cortina.

Didac Alcaraz

Siempre quise ser Bond, James Bond;
pero me quedé en un mural,
un mural hecho de sangre
y palabras.

También quise ser Bruce Lee
o una pinza sosteniendo un tanga
o un Action man de pecho depilado;
pero me quedé en una frase,
una frase anticapitalista
vendida en una puja
por un millón de dólares.

Aún sigo queriendo ser un extintor,
un grande y bermejo extintor
que pueda apagar el azar que
me desvive en estudios y trabajo.

No quiero coches, oro,
caviar de primera ley;
no quiero un marco
que todo lo exceda...

Quiero ser un test de autoescuela;
metódico, tonto, fácil de resolver.

Quiero ser un azulejo,
un lápiz,
una goma de borrar.

Quiero ser la plaza de un pueblucho
con sus abuelas cotillas
con sus abuelos cascarrabias
con sus niños y sus columpios.

Quiero cruzar mi fantasma.

Quiero ser un adorno
del salón.

Quiero a la tristeza como recuerdo.

Quiero ser la pausa en
la película que emite Antena 3.

Quiero ser un vaso lleno,
no colmado;
a ser posible sin cubitos
de hielo.

Quiero vivir.

Estoy harto de pensar.

¿Dónde guarda el mundo
la inocencia de los niños
pasados los 12 años?

No quiero entrar en la sala
de los ordenadores
y los ratones.

Quiero ser una arena movediza
y llevarme conmigo a mí mismo,

tiempo libre debería ser
libertad de tiempo.

Quintí Casals

miércoles, 2 de julio de 2014

La catástrofe

Que si cortarnos las uñas,
que si la espuma del mar nos erosiona,
que si nos vamos de putas y nuestra
parienta se enfada.

Todos tenemos problemas.

¿Cómo emergen y se desgastan,
ulteriormente, las cosas?

¿Cómo caen?
¿Cómo resurgen?

El universo es un vacío,
la voz un violín,
el momento una máquina de escribir.

¿Qué significa positivo
cuando la maratón cansa
y te obliga a seguir hacia el final?

Las hadas de los bosques
visten tacones y riman
en New York.

¿Qué son la estabilidad,
el desequilibrio o esa
enfermedad llamada amor?

Ante el desasosiego del fuego,
tan sólo soy capaz de sentir
indiferencia.

La realidad es una puerta;
un pájaro espontaneo, difícil.

Todos tenemos problemas.

A veces toca decir adiós
y seguir.

En realidad poco importa
lo que me enoje.

Debo tener presente
que existo por error

y selección
divina.

Quintí Casals

Sonidos

un coche que pita

un lobo que aúlla

las gaviotas recubriendo, histéricas, los barquitos del puerto

un zoológico
ejerciendo de capital gubernamental

un aborto

un origen

el cuadrado que mide su área multiplicando sus costados

el perro que llora en la sala de estar

una explosión

una respuesta en el messenger

una sirena cantando durante horas
en lo alto de un búnker

las cigarras calentándose al sol

el metro colmado de alboroto, aire hondo
y señoritas que lían cigarros de fumar

un orgasmo surcando las arrugas de una sábana

un avión rayando el cielo;
sus hélices,
sus alas,
el viento

la orina que frena en la taza
del water

un actor que habla

el gas de una
fanta

un comunicado telefónico

un pedo

la arena que corre;
un minuto como tesoro,
un punto como misterio

el yo soy yo

el tú eres tú

la nada que no define
ni el fracaso ni la victoria

una vaca pesando e=mc2

una flor que no habla

la caza de brujas;
el político corrupto,
el banco que atraca

la oferta y la demanda

la mujer y el hombre

el abecedario internacional
de un beso

una guerra

la canción del verano

un mundial de fútbol

o la mirada de un
espejo...

Tierra, aire, agua y fuego;
el paso de la música
se delimita en tiempo;

es imposible
sentir

es imposible
dormir

si el mundo
está en silencio.

Quintí Casals