lunes, 26 de agosto de 2013

Capricho de frustración

Me gusta salir a pasear al perro por la mañana
porque irradia el primer grito del día
y lanza a las personas a hundirse
en la jornada laboral.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque veo como los comercios abren sus bocas
y los compradores acaban en la panza mercantil
cazándose ellos mismos.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque también salen otros perros
y otros amos
y otras caras que no miran como miro yo.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque descubro a los basureros
lavando la cara a la ciudad
que la noche anterior de seguro que no ensuciaron ellos.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque disfruto con los ojos amargos y dormidos
de la gente al pisar las baldosas del cielo
de un paraíso artificial hecho con sueños.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque mi perro riega las flores y los arbustos que
el ayuntamiento ha situado estratégicamente
dónde les interesa y conviene.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque los niños antes de ir al colegio
regalan su último y inmaculado júbilo
a los esqueletos andantes que necesitan café.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque las carreteras son invadidas por líneas de coches
y los árboles por líneas de pájaros
y cantan los picos y cantan los cláxones y no se oye nada.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque siento como la ciudad abre sus pétalos
ante mí.

Me gusta salir a pasear el perro por la mañana
porque al recoger su boñiga con mis manos
siento que cojo el mundo,
siento que está en mis manos

y se descompone
y hace que recuerde que no me gusta nada
salir a pasear el perro por la mañana.

Quintí Casals
Paraules

Parles i parles en va.
S'escapen les teves paraules de comiat
immerses en els sentiments amagats o perduts en el vent.

Potser menteixes, potser dius la veritat.
La conversa és una espina per al gos,
un os per al gat. Res d'això porta enlloc,
sembla que s'acaba el camí.

El cel es fon amb l'infinit
i nosaltres estem cada cop
més lluny del primer petó.

Comença a sonar una balada d'adéu
i els àngels ploren dins el pou

mentre tu parles i parles en va.

El matrimoni amb la nostra mort
s'inicia i les papallones de l'estomac
surten per l'anus

i tu no calles, parles i parles en va.

Sembla que el haver set la part més dolça
de la nostra història et sigui ja igual
quan els teus llavis

dibuixen un punt i final.

Quintí Casals

martes, 20 de agosto de 2013

Encuentro

Tengo a una loca por musa que hace que
mis venas ardan fantasía de alma mala.

El pene, el corazón, el cerebro
decaen ante los cuadrados agónicos
de nuestra magia de yogur caducado.
Desisten ante la dulzura pasada
y la amargura presente  por encontrarme
ahora con esta mujer delante de mí.

(Se para el tiempo)

Recuerdo las manos que, cogidas, paseaban
el balanceo de nuestro amor paralelo.

Recuerdo los jadeos retumbantes de
nuestros baños entre orgasmos de sudor.

Recuerdo cuando teníamos mil cosas que
decirnos, contarnos y escribirnos el uno al otro
por no ahogarnos en el fango.

Recuerdo cada poema, pintura y cumplido que
le pude hacer a tu culo, a tu sonrisa o a tu Elena

mientras pasas por delante mío y yo por delante tuyo
y cruzamos miradas bruscas protegidas en porexpan
y parece que no nos acordemos de nada
y parece que seamos desconocidos de odio a primera vista

y parece que sea mentira
que algún día fuimos

eternos en nuestro reloj.

Quintí Casals

Noche de nubes densas encima de la multitud

El campanario ya encendió las campanas
y la noche lastima las últimas gotas de luz
que quedan en los cables y las aceras.

Antes leí que ahora hacen un
perfume de flor de orquídea silvestre
enlatado en un spray ultra inflamable

y pienso
y pienso
y hablo

un grito de furia hacia la sociedad.

Los grillos queman la embriaguez de la luna
con su canto rimbombante y no sé ya con que personaje
estoy hablando esta noche de
estrellas caídas.

La rueda entre la pena y la gloria no para hoy tampoco.
No parará. No puede ni quiere parar. No sé si debería hacerlo.
No sé que pretende conmigo hoy, mañana, el año que viene,
nunca.

Yo sé que la cobardía del oro ante la mierda
remite en cada acto del ser humano o inhumano

y ahora llego cantando de alegría ebria a mi casa
un tal martes a las cuatro de la madrugada

y en la calle piden silencio.

Quintí Casals

viernes, 16 de agosto de 2013

Típica escena de cena familiar

Ayer cené con toda mi larga familia.
Fue un encuentro absurdo y bizarro.
Algunos ni sabíamos quiénes éramos,
algunos no nos caíamos bien
y algunos fingían interés por si Pepito
seguía triunfando o no en su taller de coches.

Todos se pegaban una sonrisa de mentira
debajo de su nariz y todos rugían cierta
temeridad y cierta flagelación emocional
dentro suyo por los otros.

Era muy violento:
todos se querían y todos se odiaban
a la vez.

Sentían con sacrificio.
Parecían una libélula en el ártico
o un mísero vagabundo en Montecarlo.

Tampoco entiendo porque, si tan sólo
somos unas semillas que por azar
cayeron en la misma parcela de arado,
tenemos que esforzarnos en caernos bien.

Yo, por mi parte,
me arropo en vuestros brazos de sangre y
como de vuestro amor incondicional de cabello de ángel.

Yo, por mi parte,
os doy cobijo en vuestras virtudes y en vuestros errores,
no necesito que me caigáis bien.

Yo, por mi parte,
os quiero sin disfrutar esa cena,
os quiero sinceramente.

Quintí Casals

viernes, 9 de agosto de 2013

El ball dels àtoms dins la pressó de l'univers

La meva ànima
és com el vol de les orenetes
en l'alè de la brisa estiuenca:

lliure.

Encara que el planatge sigui delimitat
per la força del buf dels Déus,
per la força d'un txitxarel·lo vulgar
o per la mera força del rocambolesc vent.

Encara que en tot el que és terrenal
la llibertat no existeixi.

Quintí Casals

Cicatriz de seda

Estoy herido. Herido de muerte,
de muerte sin pecho. De corazón hueco y masacrado
por los picotazos de un buitre codicioso.

Me duele un desamor en el cuerpo
y una mujer en el alma.

Me ahogo en la infinidad de su falta, en la
presencia aletargada de su ausencia.

Me asfixio en pensar
que todos los amores
son como las gotas de agua
que quedan pegadas en el cristal.

Tarde o temprano
se evaporan

pero siempre
dejan marca.

Quintí Casals