sábado, 12 de enero de 2013


El teu què

Entre tot aquell incandescent fum
y aquelles breus i fúlgides llums,
entre toxines i toxines de consum,
em va deleitar y conmocionar

el teu delectable perfum.

Quintí Casals

viernes, 11 de enero de 2013

La educación de los "educados"

Nadie me enseño a ser educado,
es más, 
pienso que los modales no son ningún halago,
pero una buena sonrisa es un buen regalo,
un "Buenos días" ilumina la rutina de un día común,
por banal que parezca suena bien en la inquietud.

(Odio a la gente es cierto
porque los amo demasiado,
detesto cómo se aborrecen,
cómo se matan o crecen
por simpático que sea un rato
no haré ningún mal al humano.

¿O quizá sí?
Lindas y prolongadas carcajadas
pero sin despreciar,
siempre sin arrogancia,
esa es mi constancia.)

[Aunque me despreciéis,
aunque nunca saludéis,
yo os odio,
pero os amo demasiado
rezo cada día a mi persona,
mi religión,
para que vosotros
os aprendáis a querer
como os quiero yo.]

Soy un maleducado
de vuestra educación,
A veces soy un poco grosero
pero más insolente es
vuestra desbocada aglomeración.

Quintí Casals
Hilos, miedo, acción

Las arañas de una en una
o de cien en cien
bajan en vertical por mi agonía
y con mi grito se sorprenden,
palabras groseras a su muda cortesía.

Trazan una brillante vertical
que parte en dos mi persona,
mi cabeza quiere luchar
pero mis piernas se desmoronan
y corren y corren
hasta llegar al refugio
de su ausencia en público.

Breves obras de ingeniería
cazan a muchos como yo cada día,
bichos extraños que no encontraron un lugar
y que cuando de ellas se deciden fugar
se cobijan en la abstracción de su hipocresía.

(Esos puntos de ocho rallas
me montaron hacia su miedo,
todos tememos a algo,
todos nos refugiamos de los años.
Esos que quieren pasar
y la impotencia de su constancia
nos hace hacia poco o nada progresar.

Mi más sofisticada hazaña
será no temer nunca a un minutero,
pero de mientras que el hilo de una araña,
parta en dos al cielo,
ser libre
o tener miedo.)

[Todos tenemos pánico
ya sea al brillo o a la oscuridad,
algunos se querrán esconder
y otros de tanto esconderse
aprenderán que de esa realidad
sólo se enseñaron a perder,
sólo se enseñaron
a temer a ver.]

Quintí Casals

jueves, 10 de enero de 2013


Nadie

Nadie sabe amar
porque quien lo hace no ama a la perfección,
ni perfectamente ni a la excelencia,
sino a cada una de las fallas de un corazón,
esas brechas que hacen trepidar al interior,
el magma de la sangre cuando asfixia las ideas,
nadie sabe amar sin antes aborrecer la extrema belleza.

[Te dirán que han aprendido
mientras en un diálogo se quedan dormidos.
Te dirán que sienten mariposas en el estómago,
cuando sólo son capullos en su intento más retrógrado,
Te dirán que te aman con locura,
pero una sonrisa les indicará sexo y no ternura.
Probablemente te dirán muchas cosas,
entre ellas te quiero y te regalarán rosas,
te estimarán si eres hermosa
y aun más si eres famosa
pero a esa panda de gente SIN SENTIDO
dales de tu parte su merecido,
diles que tienen el pene lleno y el cerebro vacío,
y dales
para guiarles
la dirección por el camino hacia tu olvido.]

En el mundo hay cada día mas orgasmos y menos suspiros,
sólo hay la diferencia acústica entre estos gemidos,
un intervalo corto pero largo en el sentimiento
de la vehemencia al amor hay muchas noches de lamento,
de una gota de sudor a una lágrima,
aprender a amar es una etapa amarga,
porque sientes lo dulce de su estancia
y también porque,
se desaprende,
y se ama
cuando notas un hueco en tu cama
y poco a poco,
se llena del líquido de la nostalgia.

(En blanco y negro,
no es el recuerdo
ni la oscilación de ser cuerdo
sino mi estado,
mi profundo letargo
que fue gris en el pasado.)

Pero no todo es tristeza,
más el amor es la mayor proeza
pero
se aprende a amar
cuando se hace del todo mal,
volviéndote loco por los defectos
buscando en las caricias afecto,
se aprenderá a amar
el día que odies todo aquello ideal.

(Incoherente predilección,
aunque mi más excelsa pasión,
sí, dije pasión,
pero amigos míos
no sean macabros,
lo dije con el corazón.)

Quintí Casals

lunes, 7 de enero de 2013


El arte del descarte

Parece que nada sea lo que nadie sabe hacer,
el arte es visto como un placer
sólo porque nadie lo sabe hacer
y yo soy un don nadie para ellos
porque don nadie lo sabe hacer.

Si no eres nadie,
no tienes que ser pagado por ser artista
pero sólo,
porque Nadie lo sabe hacer.
Pero sólo,
porque nadie a lo desconocido alza la vista.

(Escribiendo lo paso genial, es cierto,
pero sólo lo entenderéis cuando esté muerto,
cuando mi esquela surja y me lea un experto
me mantendréis en vida siendo un esqueleto,
hasta entonces,
creed que el arte es hedonista,
pero el talento sale de la suerte de nacer artista,
vosotros seguid a la corriente,
con un trabajo común o extraño queriendo ser diferentes,
a carcajadas sacando los dientes
dedicadas a este domador de serpientes,
ya lo entenderéis, panda de dementes.)

Gusanos, quedaos vuestro dinero
quedaos vuestras sonrisas falsas
y vuestro empleo,
vuestra vida es una farsa
guiada por el poder y el deseo.

Nosotros somos románticos,
quedaos vuestro dinero negro,
hecho con sangre podrida o petróleo
o el arte de persuadir al obrero.
Nosotros pagamos en letras,
son mucho más coquetas
que unos números
que se suman y se restan.

[Nos tendremos que adaptar
si la moneda es la única libertad
pero menuda grosería
meter al arte en vuestro acto de maldad
quedaos el dinero y su falsa felicidad.]

Quintí Casals
Esa era que es o era

(No sé que hacer,
si seguir con mi vida
o seguir con la vida.)

Larga decisión que forma una parábola,
subo, me baja el ánimo y me vuelvo a drogar.
Amor, humareda, bebida o un buen despertar.

Y me dejo mucho que hacer
pero no sé que hacer sin mis nociones perder.
Todo es más divertido cuando tú lo creas,
no busques el momento y construye tus tareas,
pero
lo artificial pierde ante lo natural,
un humano no es perfecto y el universo es sideral.

(Dejaré que los astros decidan mi futuro
y moriré siendo un cobarde,
¿Qué coño?
dejaré a mi ansiedad en un murmullo
y seré el astrónomo que guía sus instantes.)

Soy yo quien ésto escribe,
borraré en este cuento la coma (coma)
y el punto corregirá mi declive.


(¡Basta de ser una sombra!
Tengo huesos y carne pero no soy persona,
me faltan las ideas que olvidé y me robó
esa silueta negra enquistada detrás mío
que un día quiso ser yo.)


Quintí Casals

domingo, 6 de enero de 2013

Gorriones (rubio y castaño)

[Los gorriones que vuelan y vuelan
no pueden vivir en cautividad,
al encerrarlos lentamente se apagan,
y ya no luce su cántico al añorar la libertad,
sus alas se desprenden
y se prenden
en el fuego de la mortalidad,
el fuego de las cenizas
cuando la jaula se aprieta y aprieta
y el corazón se les parte a trizas.]

Pobres y afortunados gorriones
que en la ciudad consiguieron elevarse,
pues allí entre el humo y el consumo,
es difícil con tus alas besar las nubes,
las leontinas de los relojes encadenan,
pues es arduo luchar con la rutina y su condena.

Ellos vuelan sin imaginar
y se merecen el cielo,
lo conquistan delante de nuestro anhelo,
nosotros no pudimos,
nosotros vivimos en cautividad
y los gorriones tienen libertad
y las hormigas se saben organizar.
Nosotros somos el equilibrio,
la falsa estabilidad del placer y el sacrificio,
podemos votar y tenemos oficios,
pero ni trabajamos bien ni nos trabajan bien,
sube la maldad con la materia gris en cada sien,
la bondad cuando es grande lo de debajo del sostén,
no me refiero a los senos
sino a quien bombea sangre de vaivén,
aunque algunos sean eternos y me lleven
a querer ser toda la vida de una utopía amorosa
un placentero rehén.

(es entonces
cuando somos gorriones,
damos un salto y vivimos en las nubes,
despegamos de la tierra con un beso
y con las manos en alto y abrazados
nos deslizamos por la Troposfera,
la Estratosfera y la Mesosfera,
empezamos a ver las estrellas,
fundimos el tiempo en la Termosfera
y nos lanzamos a la Exosfera,
ya en el espacio estamos,
si fuéramos gorriones estaríamos quemados
pero somos libres cuando nos damos las manos,
somos libres cuando del mundo nos olvidamos.)

¿Qué me importan las facturas?
los quehaceres y las lecturas,
si estoy durmiendo en el regazo de tus ojos,
allí incrustado porque sólo a mi me contemplas,
el mundo se degrada con la creciente del amor,
se oxidan los días con el jugo de las lunas,
noches sin luz que a la realidad apagan,
somos gorriones,
somos libres,
somos los supervivientes
de la explosión
de nuestra pasión,
mientras nuestra generación
paulatinamente,
aunque pronto será de repente,
se destruye con la evolución.

(Nunca tendremos alas,
las podrás encontrar
en un tierno corazón.)

Quintí Casals